LA EVALUACIÓN Y LA PROMOCIÓN CONCEBIDAS DESDE EL MODELOPEDAGÓGICO CRÍTICO SOCIAL Y  LA REORGANIZACIÓN  CURRICULAR POR CICLOS.

 

Tomado como referencia del PEI Colegio Alfredo Iriarte. Año 2012.

Los fundamentos educativos y pedagógicos del PEI del Colegio Alfredo Iriarte,  se elaboran sobre la base teórica y práctica de una educación critico-social y una propuesta pedagógica de aprendizaje significativo. Desde esta perspectiva se entiende que el compromiso social de la educación con la  formación continua de los niños, niñas y jóvenes convoca a la institución educativa a orientar su accionar cotidiano a  la generación de ambientes de aprendizajes  que faciliten  en  los estudiantes,  la construcción de competencias, el desarrollo de habilidades y la apropiación de saberes ,  mediante la participación activa en los procesos que se generan al interior de la institución; en los cuales se inicien, dinamicen y fortalezcan, los   procesos de formación de valores, lúdicos y  conciliatorios; que les permitan a los estudiantes relacionarse efectiva y eficazmente con sus congéneres y con su medio.   La  pedagogía crítica  es   un modelo de práctica educativa en construcción, pues siempre existirán problemas en la sociedad que habrá que analizar de manera crítica; en segundo lugar, se valida por la solución de problemas  para el cambio social; y en tercer lugar se ejecuta por  la comunidad de docentes retadores que encuentran en ella, la razón histórica, social y política de su ejercicio profesional  al querer formar personas, desde problemas reales, para el mundo de la vida y el mundo del trabajo.   En consecuencia,  Los procesos de formación desarrollados y dinamizados  en nuestra  institución educativa,  en su planeación, desarrollo y evaluación, tienen en cuenta,  los siguientes aspectos estructurantes,  del modelo pedagógico crítico – social:

El docente  hace  pertinente  la formación  de los estudiantes  y da importancia a la  contextualización del  conocimiento,  construyendo ambientes de aprendizaje,  que tienen en cuenta los  saberes previos, las  necesidades e intereses de los estudiantes  y  problemas reales de la sociedad en contextos disciplinares.

El docente  conoce  el contexto real de los estudiantes (familia, amistades,  cultura y sub-cultura juveniles, entre otros) y las fuerzas que  influyen  en su mundo de  valores, percepciones y motivaciones, para que de esta forma,  se puedan seleccionar mejor los  procedimientos,  que con mayor eficacia puedan favorecer  la comprensión y el acompañamiento de los jóvenes en su proceso de formación y transformación.

La relación docente – estudiante está basada en una interacción,  de modo que uno y otro participan en procesos reflexivos y horizontales,  que les  permiten mutuamente,  la retroalimentación, la autorregulación y la complementariedad con el saber.

El docente promueve el liderazgo y el trabajo colaborativo, desde  la participación activa de los estudiantes, en  la propuesta de alternativas de solución  a diferentes problemáticas de la sociedad,   en forma innovadora y creativa,  buscando una mayor comprensión y  aplicación de los contenidos. 

Los docentes de las áreas académicas  con el acompañamiento de coordinación,  facilitarán  que  las actividades metodológicas  y las estrategias evaluativas que se planteen,  sean  las   apropiadas  para el desarrollo pleno de sus disciplinas,   desde  la perspectiva del modelo pedagógico socio crítico que identifica a la institución.  Un ejercicio de construcción colectiva y permanente, será la aplicación de la prueba escrita trimestral, que  estará orientada desde su  elaboración  y de acuerdo con la caracterización propia del ciclo, en el  fortalecimiento  de la lectura crítica  y  en el desarrollo  de un pensamiento crítico.  Entre otros aspectos , la prueba escrita trimestral podrá  presentar:  Dos o más textos sobre un mismo tema desde diferentes perspectivas,  temas polémicos o controvertidos , el cuestionamiento  a  los datos o el contenido de un texto,  la confrontación de un  autor, desde  su ideología, posición social o cultural,  la problematización  de la  aplicabilidad del tema en la vida real, el análisis y la interpretación de datos en situaciones reales  y  la comparación de  teorías, posiciones, perspectivas o visiones del mundo.

Tomado de: Evaluando Ciclo a Ciclo. Lineamientos generales. SED. 2009.

 

Dentro de la propuesta de reorganización de la enseñanza por ciclos, la evaluación de los aprendizajes y la promoción de un ciclo a otro, se debe construir desde la base común de los aprendizajes que cada estudiante debe desarrollar en cada ciclo para lograr adquirir los desempeños, habilidades, conocimientos, capacidades que permitan la adquisición y desarrollo de las herramientas para la vida a lo largo de todo el proceso educativo.  La evaluación de los aprendizajes, entonces, debe proponer formas y criterios de evaluación que permitan al estudiante desde sus posibilidades desarrollar sus habilidades, capacidades y competencias a lo largo de los períodos académicos de cada ciclo. La promoción de un ciclo a otro, es necesario reflexionarla, desde entender la organización por ciclos como un desarrollo en espiral, que tiene un inicio y un final, que en cada una de las puntas de esta espiral se encuentran establecidas unas condiciones y uno desarrollos cognitivos, afectivos, físicos y psicológicos de los estudiantes que permiten la adquisición de conocimientos y el desenvolvimiento de habilidades, capacidades, competencias y actitudes necesarias para que cada estudiante pueda ingresar con éxito a la educación superior y a la vida laboral.  Se debe además tener en cuenta que en medio de estos dos extremos que conformar el sistema educativo el primer ciclo y el quinto ciclo, deben darse unos desarrollos que permitan al estudiante avanzar de un ciclo a otro. 

 

Es importante enfatizar que la Ley General de Educación estableció que la promoción es flexible, lo cual significa que grado  no equivale a año lectivo, sino a procesos de aprendizaje, que tienen en cuenta las diferencias individuales, los diversos estilos de aprendizaje, las edades, los niveles de maduración y otros factores importantes. Los estudiantes pueden ser promovidos antes de un año calendario, o después. Cuando los niños y niñas demuestran su aprendizaje a través de las estrategias más propicias para hacerlo, tal como los maestros lo han diseñado y previsto, según el nivel que se han propuesto alcanzar, ellos deben ser promovidos. Promovidos de un tema a otro, de un proyecto a otro, de un proceso a otro, o de un grado a otro, de un ciclo a otro, de un nivel a otro.

 

La propuesta de reorganización de la enseñanza por ciclos no elimina la promoción en cada grado,  la evaluación se considera como un proceso integral, dialógico y formativo que permita al estudiante avanzar en su proceso de formación durante su paso por el sistema educativo, por tanto la evaluación es continua y las formas de evaluación las determina el colegio teniendo en cuenta las características de los estudiantes de cada ciclo. La reorganización de la enseñanza por ciclos propone que cada institución establezca criterios de promoción para cada grado y período académico que conforman cada ciclo graduales y acordes con la base común de conocimientos y competencias propuestas para cada ciclo.