Las situaciones que afectan la convivencia escolar y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos, se clasifican en tres tipos:

 

1. Situaciones Tipo l: Corresponden a este tipo los conflictos manejados inadecuadamente y aquellas situaciones esporádicas que inciden negativamente en el clima escolar, y que en ningún caso generan daños al cuerpo o a la salud.

 

Proceso para abordar situaciones Tipo I: El/la docente que evidencie  la falta tiene la obligación ética de abordarla y realizar el siguiente procedimiento:

 

  1. Se dialoga y se hacen acuerdos: Reunir partes involucradas en conflicto para mediar, exponer puntos de vista, fijar soluciones imparciales, equitativas y justas, buscando la reparación de daños causados, el restablecimiento de derechos y la reconciliación, (Decreto 1965/2013). Dejando en todo caso, constancia del proceso seguido en el observador del estudiante.
  2. Ante reincidencia: Se hace registro en el observador del estudiante y se promueve una acción formativa de manera imparcial, equitativa y justa, encaminada a buscar la reparación de los daños causados, el restablecimiento de los derechos y la reconciliación dentro de un clima de relaciones constructivas en el grupo involucrado o en el establecimiento educativo. De esta actuación se dejará constancia. (Decreto 1965/2013).
  3. Si incurre por tercera vez: Se cita al padre, madre y/o acudiente y se remite la situación a coordinación,  se hace seguimiento del caso y de los compromisos para verificar la efectividad de la solución o para acudir a otras instancias (orientación, comité escolar de convivencia – si el caso lo amerita -), siguiendo el debido proceso establecido en el presente manual. (Decreto 1965/2013).

 

Son situaciones de tipo I:

  1. Llegar tarde al colegio, al inicio de cualquier clase o actividad institucional o evadir clase.
  2. Retirarse del salón de clase sin permiso del profesor.
  3. Utilizar vocabulario soez o agresivo.
  4. Comer en los salones en horas de clase o en actos públicos en general. Se exceptúa el consumo del refrigerio como un ejercicio pedagógico y de formación de hábitos sanos.
  5. Participar en cualquier juego de azar dentro del colegio y hacer apuestas.
  6. Portar reproductores de audio o de video u otros equipos que no hayan sido solicitados por docentes o directivos docentes. En cualquier caso, el estudiante se hará responsable de lo que traiga y no el docente ni el colegio.
  7. Activar celulares en horas de clase o en actos de comunidad. Para este y el anterior numeral, en caso de que su activación afecte labores pedagógicas, el objeto le será retenido en coordinación y se devolverá al acudiente.
  8. Depositar basura en lugares no adecuados.
  9. Ocasionar daños a la planta física, equipos, mobiliario o material didáctico en forma accidental.
  10. Portar el uniforme en forma incompleta o con prendas o adornos adicionales, o portar el uniforme que no corresponde al horario establecido.
  11. No realizar las actividades propuestas en clase, actos culturales o recreativos.
  12. Permanecer en los sitios no autorizados
  13. Generar o posibilitar expresiones inadecuadas como el manoseo o exhibicionismo.
  14. Uso inapropiado de los baños.
  15. No presentar excusas a tiempo de su inasistencia.
  16. Abandonar sus pertenencias sin tener la debida precaución de cuidarlas.

 

2. Situaciones Tipo II: Corresponden a este tipo las situaciones de agresión escolar, acoso escolar (bullying) y ciberacoso (Ciberbullying), que no revistan las características de la comisión de un delito y que cumplan con cualquiera de las siguientes características:

a. Que se presenten de manera repetida o sistemática.

b. Que causen daños al cuerpo o a la salud sin generar incapacidad alguna para cualquiera de los involucrados.

 

Proceso para abordar situaciones de Tipo II: El/la docente que vea la falta tiene la obligación ética de abordarla y reportarla a  coordinación, haciendo uso de los siguientes procedimientos:

 

  1. Toda situación de tipo II: Escuchar a las partes involucradas, se impulsa acción formativa, se cita el padre, madre y/o acudiente y se hace el registro en el observador de todos los estudiantes involucrados. En casos de daño al cuerpo o a la salud, garantizar la atención inmediata en salud a los involucrados, remitiendo a las entidades competentes, actuación de la cual se dejara constancia.

Cuando se requiera restablecimiento de derechos remitir a las autoridades competentes. Actuación de la cual se  constancia.

Adoptar medidas de protección para los involucrados para evitar posibles acciones en su contra. Actuación de la cual se dejara constancia.

 

  1. Reincidencia: Se revisa la acción formativa, el seguimiento al estudiante, se cita al padre, madre y/o acudiente de todos los estudiantes involucrados dejando constancia de las citaciones y se remite a orientación. Generar espacios en los que las partes involucradas y los padres, madres y/o acudientes de los estudiantes, puedan exponer y precisar lo acontecido. preservando. en cualquier caso, el derecho a la intimidad, confidencialidad y demás derechos. Determinar las acciones restaurativas que busquen la reparación de los daños causados, el· restablecimiento de los derechos y la reconciliación dentro de un clima de relaciones constructivas en el establecimiento educativo; así como las consecuencias aplicables a quienes han promovido, contribuido o participado en la situación reportada.

 

  • Se cita al padre, madre y/o acudiente, se reúne el Comité Escolar de Convivencia Institucional convocado por el rector  y luego de escuchar al estudiante y a su representante legal. El presidente del Comité Escolar de Convivencia Institucional informará a los demás integrantes de este comité, sobre la situación ocurrida y las medidas adoptadas. El comité realizará el análisis y seguimiento, a fin de verificar si la solución fue efectiva o si se requiere acudir al protocolo de situaciones tipo III. El comité escolar de convivencia dejará constancia en acta de todo lo ocurrido y de las decisiones adoptadas, la cual será suscrita por todos los integrantes e intervinientes. El presidente del comité escolar de convivencia reportará la información del caso al aplicativo que para el efecto se haya implementado en el Sistema de Información. El Comité Escolar de Convivencia puede adoptar como acciones o medidas la remisión de la situación al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, o al Sistema de Seguridad Social para la atención en salud Integral

 

Son situaciones de tipo II:

 

  1. Amenazar, intimidar, agredir física o verbalmente,  por medios virtuales u otra forma de matoneo a cualquier miembro de la comunidad educativa.
  2. Utilizar términos, ademanes o movimientos que afecten la dignidad de las personas.
  3. Ocasionar de manera premeditada acciones que pongan en peligro la salud, la integridad y/o la vida de algún miembro de la comunidad educativa.
  4. Retirarse del colegio  o de las actividades escolares sin autorización de coordinación o  rectoría.
  5. Evadir clases en forma frecuente.
  6. Asumir actitudes irrespetuosas, burlonas o desafiantes hacia un docente u otro miembro de la comunidad educativa cuando se realice un llamado de atención
  7. Encubrir a estudiantes que han cometido faltas.
  8. Utilizar el nombre del colegio para la realización de actividades sin previa autorización.
  9. Impedir el acceso a clases o al desarrollo de ellas, por medio de bloqueos o  tomas, afectando la convivencia.
  10. Presentar reiteradamente indisciplina en clases o actos de comunidad.
  11. Irrespetar los símbolos patrios, de la ciudad o del colegio.
  12. Participar o instigar peleas dentro o fuera de la institución que no generan lesiones personales.

 

3. Situaciones Tipo III: Corresponden a este tipo las situaciones de agresión escolar que sean constitutivas de presuntos delitos contra la libertad, integridad y formación sexual, referidos en el Título IV del Libro 11 de la Ley 599 de 2000, o cuando constituyen cualquier otro delito establecido en la Ley Penal Colombiana vigente.

Proceso para abordar situaciones de Tipo III: El/la docente que vea la falta tiene la obligación ética de abordarla y reportarla a la coordinación de convivencia, teniendo en cuenta el siguiente procedimiento:

  1. A la primera situación de tipo III: Escuchar a las partes involucradas, se impulsa acción formativa, se cita el padre, madre y/o acudiente de los estudiantes involucrados y se hace el registro en el observador. En casos de daño al cuerpo o a la salud, garantizar la atención inmediata en salud a los involucrados, remitiendo a las entidades competentes. Dejar constancia. El presidente del comité escolar de convivencia informará de inmediato a la Policía de Infancia y Adolescencia. Dejar constancia.El presidente del comité escolar de convivencia informará a los participantes en el comité, de los hechos que dieron lugar a la convocatoria, guardando reserva de aquella información que pueda atentar contra el derecho a la intimidad y confidencialidad de las partes involucradas, así como del reporte realizado ante la autoridad competente. Pese a que una situación se haya puesto en conocimiento de las autoridades competentes, el comité escolar de convivencia adoptará, de manera inmediata, las medidas propias del establecimiento educativo, tendientes a proteger dentro del ámbito de sus competencias a la víctima, a quien se le atribuye la agresión y a las personas que hayan informado o hagan parte de la situación presentada, actuación de la cual se dejará constancia. El presidente del comité escolar de convivencia reportará la información del caso al aplicativo que para el efecto se haya implementado en el Sistema de Información Unificado de Convivencia Escolar.
  2. A la segunda situación de tipo III: Además de realizar los procedimientos del numeral anterior, se remitirá el caso a la instancia mayor (Consejo Directivo), dando cumplimiento al conducto regular.

Los casos sometidos a este protocolo serán objeto de seguimiento por parte del comité escolar de convivencia.

 

Son situaciones de tipo III:

  1. Acosar sexualmente a cualquier miembro de la comunidad educativa.
  2. Participar o instigar peleas dentro o fuera de la institución que generan lesiones personales.
  3. Ingresar a sitios legalmente prohibidos para menores de edad, portando el uniforme del colegio.
  4. Portar, comprar, vender, guardar, y/o suministrar armas, material pornográfico  dentro de la institución.
  5. Portar, comprar, vender, guardar, consumir y/o suministrar cigarrillos, bebidas alcohólicas o sustancias psicoactivas dentro de la institución o presentarse bajo el efecto de ellas.
  6. Suplantar a padres o acudientes en firmas, excusas, permisos, notas e informes.
  7. Desprestigiar el buen nombre del colegio mediante la ejecución de actos delincuenciales o que afecten la moral pública.
  8. Pertenecer a cualquier grupo que atente contra el bienestar moral, físico o sicológico de algún miembro de la comunidad educativa.
  9. Alterar y falsificar documentos, valoraciones, firmas, registros y evaluaciones.
  10. El hurto comprobado.
  11. Usar la extorsión de cualquier forma dentro o fuera del colegio con integrantes de la comunidad Alfredista.

 

Parágrafo 1. En todas las fases del debido proceso, sea por situaciones de tipo I, II o III, han de asegurar docentes y directivos que se garantice la prevalencia de  los derechos, aplicación de principios comunes (Principios de protección integral, incluyendo el derecho a no ser re victimizado), la interposición de recursos por parte de los estudiantes, la corresponsabilidad, la perspectiva de género, se les apliquen los principios de favorabilidad y de presunción de inocencia, la proporcionalidad en las medidas adoptadas en las situaciones que afecten la convivencia y la protección de datos Ley 1581 de 2012